¿PORQUE UN MANAGER DEPORTIVO?

Un manager deportivo es el profesional encargado de la planificación, coordinación y gestión de un proyecto en busca de eficacia, resultado tan elemental sobre todo en el automovilismo, donde el tiempo perdido es gran cantidad de dinero a la basura.

Muchas veces, los deportistas y en su mayoría acompañados inicialmente por sus padres, son los que se generan una meta deportiva dentro de sus propios proyectos de vida y es el manager la persona que les da contención profesional para concretarlas.

Pero siempre aparece la primera pregunta: Porque contratar a un externo…? Para lo cual hay muchas respuestas posibles, pero la más acertada es la de no mezclar roles, ni descuidar funciones esenciales en la vida. El deportista se debe concentrar en su desarrollo técnico y el padre de ser el acompañante y soporte emocional que, desde luego, siempre pueden aportar visiones, contactos o ideas, sin perder de vista que todo suma, si se hace de la forma correcta.

Desde su rol profesional, el manager arranca planificando objetivos para lograr las metas deseadas por el deportista, que siempre van a estar atadas a un calendario con cualquier tipo de frecuencia, semanal, mensual o anual, pero con la importancia de recordar que la organización no es sinónimo de rigidez. De ese calendario caerán etapas y objetivos por cumplir, donde entraran distintos elementos en juego que necesitan gestión.

Como en cualquier empresa, el manager, ha de saber coordinar todos esos elementos con capacidad de liderazgo con el objeto de alcanzar el objetivo fijado y, al fin y al cabo, de lo que se trata es de sacar el máximo partido a los recursos de que se dispongan. Quien lo sabe hacer, va un paso por delante de los demás. Esta habilidad es especialmente importante cuando el profesional asume las áreas económica, deportiva y administrativa.

Tengamos presente que, al margen de cumplir muchas funciones, al manager siempre se lo observa como la persona generadora de la financiación de los proyectos y para ello hay que conocer los recursos endógenos que se pueden generar y dónde se pueden conseguir de forma externa. Este punto es fundamental porque, en un entorno competitivo, la capacidad de autofinanciarse se valora y mucho. Esto permitirá que a largo plazo, la práctica deportiva sea sostenible.

En otras palabras, el manager aporta profesionalismo y experiencia al valor individual de cualquier deportista y como siempre digo, no deja de ser una herramienta, como el martillo, que usada correctamente sobre el clavo es muy efectiva, pero sobre el dedo puede ser un gran dolor.