“Muchos fabricantes de automóviles han dado a conocer que suspenden sus operaciones en Rusia condenando la invasión a Ucrania…”

Por Juan Carlos Maimone

Y es que, debido al aumento diario de sanciones a Rusia por parte de diversos países, así como las dificultades logísticas de operar, es que varias empresas automotrices han detenido la producción y comercialización.

Una de las más importantes es Stellantis que cesa el ensamble de vehículos en la planta de Kaluga, una ciudad situada al oeste de Rusia, para garantizar el pleno cumplimiento de todas las sanciones cruzadas y proteger a sus empleados.

Asimismo, el grupo formado por la fusión de entre PSA y Fiat Chrysler Automobiles (FCA) ha reiterado su condena a la violencia y el compromiso de la compañía de apoyar todas las acciones capaces de restaurar la paz.

De esta manera, Stellantis se suma con esta decisión a otras compañías de automóviles como Bridgestone, Renault, Volkswagen Group, General Motors o Toyota, Volvo, Jaguar-Land Rover, entre otros, que también han tomado medidas para suspender su actividad en Rusia con motivo del conflicto con Ucrania y de las sanciones impuestas.

Como era de esperar, el gobierno ruso no se detiene en una contraofensiva que terminará por enterrar la economía el gobierno ruso quiere tomar medidas al respecto.

Ante la suspensión de las operaciones y/o producción de las marcas de autos extranjeras, un alto miembro del partido gobernante de Rusia propuso nacionalizar las plantas de propiedad extranjera que cerraron sus operaciones.

En un comunicado publicado en el sitio web de Rusia Unida, el secretario del consejo general del partido gobernante, Andrei Turchak, dijo que cerrar las operaciones era una “guerra” contra los ciudadanos de Rusia (?).

Desgraciadamente y para el pueblo ruso, este tipo de expropiación posee un historial bastante triste, ya que nunca una medida de esta naturaleza ha producido resultados favorables y terminó hundiendo a las empresas y sus conciudadanos.